En la actualidad, los aeropuertos, los restaurantes de comida rápida e incluso los autobuses tienen estaciones de carga USB. ¿Pero son seguros estos puertos públicos? Si usas uno, ¿podría hackear tu teléfono o tablet? Lo comprobamos!

Algunos expertos han hecho sonar la alarma

Algunos expertos piensan que deberías preocuparte si has utilizado una estación de carga USB pública. A principios de este año, los investigadores del equipo de pruebas de acceso de élite de IBM, X-Force Red, emitieron advertencias sobre los riesgos asociados con las estaciones de carga públicas.

“Conectarse a un puerto USB público es como encontrar un cepillo de dientes al lado de la carretera y decidir meterlo en la boca”. Esta frase la dijo Caleb Barlow, vicepresidente de inteligencia de amenazas en X-Force Red. “No tienes idea de dónde ha estado esa cosa”. Barlow señala que los puertos USB no solo transmiten energía, sino que también transfieren datos entre dispositivos.

cargador publico

Se supone que los dispositivos no aceptan datos de un puerto USB sin tu permiso. Existe el mensaje “Confiar en esta equipo” como en los iPhones. Sin embargo, un agujero de seguridad ofrece una forma de evitar esta protección. Eso no es cierto si simplemente conectas un bloque de alimentación de confianza a un puerto eléctrico estándar. Sin embargo, con un puerto USB público, confías en una conexión que puede transportar datos.

Las prácticas de los hackers

Con un poco de astucia tecnológica, es posible montar un puerto USB y enviar malware a un teléfono conectado. Esto es particularmente cierto si el dispositivo ejecuta una versión del Sistema Operativo sin sus actualizaciones de seguridad.

Todo suena aterrador, pero ¿están estas advertencias basadas en preocupaciones de la vida real?

De la teoría a la práctica

Los investigadores de seguridad han considerado por mucho tiempo que los cargadores USB públicos son un posible vector de ataque. En 2011, el veterano periodista de infosec, Brian Krebs, incluso acuñó el término “extracción de jugo” para describir las hazañas que se aprovechan de él. A medida que los dispositivos móviles se han inclinado hacia la adopción masiva, muchos investigadores se han centrado en esta faceta.

En 2011, el Muro de las Ovejas, un evento marginal en la conferencia de seguridad de Defcon, desplegó cabinas de carga que, cuando se usaban, creaban una ventana emergente en el dispositivo que advertía sobre los peligros de conectarse a dispositivos no confiables.

Cargador 1

Dos años después, en el evento Blackhat USA, los investigadores de Georgia Tech demostraron una herramienta que podría hacerse pasar por una estación de carga e instalar malware en un dispositivo con la última versión de iOS.

Comprender el riesgo

A pesar de que el “consumo de jugo” es un área de enfoque popular para los investigadores de seguridad, apenas hay ejemplos documentados de atacantes que usen el enfoque. La mayor parte de la cobertura de los medios se centra en pruebas de concepto de investigadores que trabajan para instituciones, como universidades y empresas de seguridad de la información. Lo más probable es que esto se deba a que es intrínsecamente difícil montar cargadores USB públicos.

USB

No siempre es todo malo

También existe el argumento de que estos ataques son relativamente ineficientes. Solo pueden infectar dispositivos que están conectados a una toma de corriente. Además, a menudo confían en agujeros de seguridad que los fabricantes de sistemas operativos móviles, como Apple y Google, corrigen regularmente.

Solucion a los problemas

Por otro lado siempre tenemos la opción de llevar una PowerBank. Las hay de todos los tipos, con cargar rápida, con carga inalámbrica, colores, personalizadas, de Pokemón, etc. Yo personalmente en los viajes siempre llevo una PowerBank de 20.000 mhA. Con un par de conexiones USB, una de carga rápida y otra de carga normal. Esto permite cargar los dispositivos varias veces, por lo que es un aliado genial para los viajes. También es cierto que este dispositivo es un poco grande y pesado.

Por otro lado, podemos encontrar baterías más pequeñas, de unos 2.000 mhA – 3.5000 mhA. Esto nos permitirá llevarla siempre encima y será suficiente para una emergencia. También hay mochilas, maletas que permiten añadir un dispositivo de este tipo en su interior. Dejan en su exterior un USB al que podremos acceder de forma cómoda en nuestro viajes.

Si todo esto no nos vale, también podremos aplicar algunos trucos para ahorrar batería en nuestro dispositivo móvil, y así evitar los cargadores USB públicos.

En resumen, es cierto que muchos cargadores públicos funcionan correctamente y nos podremos fiar de ellos, pero siempre que sea posible evitarlos en mi opinión es mejor hacerlo.

¿Conoces nuestras redes sociales?

Y para no perderte nada puedes y estar siempre al día en el mundo de la tecnología, puedes suscribirte gratis a nuestro canal de Telegram. Además, lo bueno que tiene, que como publicamos de media 5 artículos al día nada más, ¡no damos mucho la brasa!

CRITÍCALO Y CUESTIÓNATELO