Que la automatización del sector primario y secundario comienza a ser una realidad; es una cuestión que ya hemos visto en multitud de ocasiones. De hecho, los robots se están diseñando gracias a que no se cansan. Y en caso de que se rompan, la sustitución es rápida y eficaz. Pero necesitan aprender como el RoboRaise del CSAIL del MIT.

Ahora mismo el MIT podría ser el instituto más odiado del mundo. Ese lugar en donde informáticos e ingenieros trabajan para “quitarles el trabajo al resto de humanos”. Pero también es cierto que se van a crear muchos empleos gracias a las automatizaciones. Pero claro, estos robots necesitan aprender de los seres humanos. Y es que una de las mejores construcciones de la naturaleza somos nosotros. Tan complejo es nuestro sistema que fabricarlo de manera artificial es bastante complicado.

RoboRaise aprende estudiando milimétricamente el movimiento de los músculos.

”La mayoría de los robots de trabajo son tan tontos y peligrosos que se ven obligados a trabajar aislados de los humanos”, comentan desde el la revista del MIT. Por lo que han decidido hacer que los robots aprendan mano a mano con nosotros. Y además, se realiza gracias a los wearables.

El sujeto que está enseñando a RoboRaise lleva puesto un sistema con distintos sensores conectados al ordenador central de la máquina. Estos sensores transfieren los impulsos eléctricos y los movimientos que capta a la máquina con cierta latencia. Esta latencia hace que haya un retardo palpable y visible entre el movimiento de la persona formadora como de la máquina aprendiz.

Todo esto podría conseguir que esa latencia fuese absolutamente mínima. Lo que conseguiría que los movimientos fuesen lo más realistas posibles. Haciendo que, de esta manera, trabajos sobre materias, primas o no, muy frágiles, pudiesen realizarse con este tipo de robots.

¡Qué importante es tener un buen bíceps!

O eso ha de pensar RoboRaise cuando aprende del humano de delante. Desde luego que el del modelo que enseñan en el vídeo lo tiene bastante trabajado y desarrollado. Chascarrillos de envidioso aparte, esto no es más que el principio. Ya que si comienza copiando el movimiento de los biceps; qué no podrán hacer cuando esto ya esté mucho más desarrollado.

RoboRaise
Crédito de la imagen | Calvinkrishy a través de Wikimedia.

Imaginemos un brazo robotizado con partes flexibles y móviles como las de una extremidad superior humana. Si ese wearable que capta los impulsos eléctricos del bíceps se puede trasladar al resto de la extremidad; por ejemplo, recoger los movimientos de los dedos, de la muñeca e incluso del propio codo, todo puede ser mucho más sencillo.

Y así es como comienza el futuro. Como comienzan los brazos manejados por una máquina que podrían ser capaces de arreglar otras máquinas. O incluso, quién sabe, de incluso fabricarlas por nosotros. Como comentando esde la web del MIT en inglés.

Por lo que si eres una persona joven y aún no sabes qué estudiar. Te animamos que lo hagas hacia la informática, la programación o la ingeniería de este tipo. En un futuro, demasiado cercano, se van a necesitar.

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