La posición de dos de las principales redes sociales con respecto a sus lineamientos en publicidad de origen político contrastan fuertemente. La discusión está abierta sobre la responsabilidad y el poder que ejercen sobre el público y sus usuarios. Esta misma semana han sentado su posición al respecto, y es claro que Facebook y Twitter tienen dos formas de enfrentar la contienda política.

Donald Trump, Mark Zuckerberg
Crédito de la imagen | The White House a través de Flickr.

Twitter y su negativa a la publicidad de origen político

A diferencia de Facebook, Twitter tiene una política diferente en materia de publicidad y mensajes en esta época de elecciones.

El CEO de Twitter Jack Dorsey anunció esta semana que cesarán los anuncios de caracter político en su plataforma, como explicó en el siguiente tweet. Esto complementa su estrategia de poner freno a las noticias falsas en la plataforma.

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En sus palabras, «Hemos tomado la decisión de detener toda publicidad política en Twitter a nivel mundial. Creemos que el alcance del mensaje político debe ganarse, no comprarse. ¿Por qué? Algunas razones…»

Twitter

A través de otros mensajes ha explicado sus motivos, destacando:

«Un mensaje político gana mayor alcance pues las personas deciden seguir una cuenta o retuitear. Pagar por el alcance elimina esa decisión, forzando mensajes políticos altamente optimizados y dirigidos a las personas. Creemos que esta decisión no debe verse comprometida por el dinero». «El poder conlleva riesgos significativos para la política, donde puede usarse para influir en los votos y afectar la vida de millones».

Dorsey ha expresado que informarán sobre las condiciones completas del funcionamiento de esta medida el 15 de noviembre. La prohibición empezará a regir desde el día 22 de ese mismo mes.

Facebook y su apoyo a este tipo de publicidad

Facebook ha confirmado que permitirá publicidad de carácter político y que incluso se abstendrá de verificar la veracidad de los contenidos. Esto fue anunciado el pasado 24 de Septiembre cuando confirmaron que no interferirán en la veracidad de los discursos políticos. Parece que no se acuerdan del caso de Cambridge Analytica.

Según representantes de Facebook: «Estamos comprometidos con proteger las elecciones en Facebook y hemos desarrollado herramientas para darle a la gente mayor información sobre la publicidad que ven en la plataforma».

Mark Zuckerberg
Crédito de la imagen | Financial Services Commitee a través de Youtube.

Esta decisión fue aprovechada por la principal candidata demócrata,
Elizabeth Warren, para mostrar la facilidad que puede brindar la plataforma para este tipo de mentiras y rumores sin comprobar.

Según el Tweet de la Política Demócrata: «Facebook ha cambiado su política publicitaria al permitir a los políticos colocar anuncios con mentiras reconocidas. Han convertido la plataforma en una máquina de desinformación por lucro. Esta semana decidimos ver que tan lejos puede llegar».

Lo que la candidata indicaba es que decidió colocar su propio anuncio con información falsa y fue aprobado por Facebook. Lo más gracioso es que en ella se acusa a Mark Zuckergerg de apoyar la campaña de Donald Trump para la reelección. A pesar que en el mismo mensaje se explica que no es cierto, Facebook no tuvo problemas para aprobar esta publicidad.

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¿Cual sería la posición más sensata?

Facebook Twitter llevan la política de formas muy diferentes. En ambos casos nos estamos yendo a los extremos. El problema no está en el carácter político de esta publicidad, sino en las mentiras, tergiversaciones y medias verdades que usan para vender al candidato de turno. Lo que se requiere es una reglamentación que busque frenar la «guerra sucia» que usan las campañas en época de elecciones. Adicionalmente, se debe comprometer a los partidos con un código ético y moral mínimo para evitar el transmitir este tipo de mensajes.

El gran problema es que el estilo de mensajes políticos con rumores y mentiras ha sido muy exitoso en los últimos años, y a veces lo más importante es ganar, a cualquier precio. Estas tácticas se han usado en ambos lados del espectro político.

Facebook y Twitter Cambridge Analytica

Aunque Twitter expresa su preocupación por el alcance de la publicidad política sin importar su contenido, esta crítica no es válida. Tengamos en cuenta que la publicidad se hace con dinero y quien tenga más, dispondrá de los mejores espacios.

Otro aspecto interesante es el de diferenciar la publicidad de los mensajes políticos enviados por sus usuarios. En el pasado se han usado cuentas falsas para esparcir rumores y mentiras políticas en contra de las campañas. En Twitter se seguirá permitiendo que los políticos suban mensajes que abiertamente incumplen las normas de la plataforma; no los eliminarán, pero se ocultarán; según ellos por ser de interés público. ¿Soy yo o esto es muy incongruente?

Mientras que algunos miembros del partido Demócrata apoyan a Twitter, considerando que «es una forma de preservar la integridad del proceso electoral» al «prohibir la desinformación pagada». Por otro lado, los Republicanos consideran que es simplemente otro intento de silenciar a las voces conservadoras en la política.

Las razones detrás de las posturas

Cuando analizamos que Twitter recibió el año pasado cerca de 3 millones de dólares por concepto de publicidad política, mientras que Facebook recibió 400 millones; podemos ver donde está el problema. Es muy dificil pelear con un item que genera tanto dinero.

La actual situación demuestra es que los electores han tomado otra ruta para obtener información a diferencia de los medios de comunicación tradicionales y que la legislación para las Redes Sociales es muy pobre. Claramente esperar un autocontrol ético es muy ingenuo cuando hay intereses económicos que mueven la política y las compañías.

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