Uno de los factores más diferenciales del vehículo eléctrico es la escasez de ruido que emite el motor. Esto es gracias a que no realiza combustiones, no existen casi elementos que rocen y las marcas tienen ya mucha experiencia en aislamiento. Que ya podrían aprender los de las batidoras y picadoras pero eso ya es otro debate. El que ya no lo es, es el de la Unión Europea que obliga a los coches eléctricos hacer ruido.

Esto es algo que la Unión Europea llevaba mucho tiempo intentando conseguir. Sobre todo porque la seguridad de los peatones se ha convertido en uno de los pilares fundamentales para la cimentación de los códigos de circulación de los países miembros y de la consecución de las estrellas para la seguridad de los vehículos. Incluso ya vimos a Volvo utilizar Inteligencia Artificial para la seguridad de los nuevos coches.

Unión Europea ruido coches eléctricos

El ruido del futuro en las carreteras.

Evidentemente los vehículos no tienen que generar un ruido “de motor” cuando se va a altas velocidades. Y es que cuando un vehículo va rápido, se entiende que en esa vía muchos peatones no deberían de pasar. Y no solo eso, sino que el propio sonido que crea la rodadura del vehículo a esas velocidades, ya es suficiente para alertar, por ejemplo, a un ciclista en una carretera secundaria.

Es por ello que desde la Unión Europea han obligado a utilizar sistemas de sonido para cuando los vehículos eléctricos circulen a una velocidad de 20 kilómetros por hora e inferior a la misma. Vaya, lo que quiere la Unión Europea es que el coche eléctrico haga ruido desde que se inicia hasta que llegue a esa velocidad. Como mínimo.

Eso sí, el vehículo deberá emitir el ruido tanto cuando vaya hacia adelante como para cuando demos marcha atrás. Algo que muchos fabricantes de vehículos eléctricos ya incorporaban. Como Renault con su ZOE, Jaguar con el I-Pace, Toyata con los suyos y Nissan con el Leaf.

coche con batería eléctrica

La Unión Europea quiere que el ruido de los coches eléctricos sea medio.

Evidentemente, el sonido debe escucharse con claridad pero tampoco ser una discoteca con ruedas. Ya que otra de las bazas del vehículo eléctrico es que no contamina de ninguna de las maneras; tampoco de forma auditiva, haciendo que las ciudades sean mucho más tranquilas.

Por lo que el ruido de estos vehículos no deberá exceder los 75 decibelios. De la misma manera que no podrá ser inferior a los 56 decibelios. Esta franja es la que nos podemos encontrar en cualquier conversación en una habitación común. Pero esto no queda solo aquí.

El sonido utilizado deberá ser variable dependiendo de a la velocidad a la que se circule. Por lo que se emularía el sonido que genera un vehículo de combustión a esas velocidades. En el caso de los vehículos híbridos, en el momento en el que entrase en funcionamiento el motor a combustión, el sonido no será obligatorio.

Esta medida con el híbrido haría mucho más fácil distinguir cuando un vehículo de estas características entra en zonas restringidas queriendo saltarse la normativa por llevar una etiqueta que confunde.

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