El pasado Día de todos los Santos, se confirmó la aceptación de Fitbit y Google para que la compañía de Mountain View absorbiese a la tecnóloga especializada en la cuantificación y medición de la salud humana. Y fue justamente esto lo que se anunció. Fitbit aceptó las condiciones de Google para absorberle pero no significa que le haya comprado todavía. No es tan fácil como ir a por una barra de pan.

Y es que cuando hay una gran empresa, como es Alphabet, que es realmente quien compraría a Fitbit pero Alphabet se creó para ser una empresa matriz y que la matriz no fuese Google y así Google podría seguir siendo una marca y que la gente lo entendiese; que quiere comprar a otra gran compañía, tienen que hacerle muchos análisis para comprobar que las personas consumidoras y la competencia no salgan perjudicadas.

Ya hay trabas de la compra de Fitbit por parte de Google y todavía no ha sido comprada.

Sí es cierto que ahora mismo la fusión se está produciendo entre ambas empresas para que tome las riendas Alphabet. Pero toda la adquisición no se cerrará por completo hasta mediados de 2.020, aproximadamente. Y no solo esto, sino que para sea legal, el acuerdo debe haber sido supervisado por las autoridades en materia antimonopolio de los Estados Unidos de América. Y hay que recordar que Alphabet se encuentra inmersa en una investigación antimonopolio actualmente en su país de origen.

Google comprado Fitbit
Crédito de la imagen | Raysonho @ Open Grid Scheduler a través de Wikimedia.

Por lo que es extraño que la empresa haya querido entrar en el mundo de los wearables de una manera tan brutal. Porque por un lado tiene su propio sistema operativo que trabajaría de manera directa con el hardware. Por lo que no sería descabellado que esta compra incentivase la idea del Pixel Watch. Una idea que quizás podría aletargarse hasta dentro de dos años.

”¿Por qué debería permitirse a Google adquirir más empresas mientras está bajo investigación antimonopolio?”. Se pregunta Josh Hawley, un senador republicano. Y esta misma compra ha sido criticada por David Cicilline, quien se encarga de la investigación antimonopolio de las empresas tecnológicas en el Congreso de Estados Unidos. “Google está indicando que continuará expandiendo su poder a pesar del escrutinio. Esta compra facilita a Alphabet una visión más profunda de la información más confidencial de los estadounidenses. Tales como sus datos de salud y ubicación que afianzaría más su poder en línea”. Recoge Bloomberg.

Google va a luchar como gato panza arriba.

La oportunidad que ha tenido Google entre manos para confirmar que ha comprado Fitbit ha sido de las pocas en las que se ha visto. Esta transacción haría tomarse mucho más en serio a la compañía de Larry Page el software para smartwatches e incluso smartbands. Además, si hiciese que funcionase bien WearOS, la recopilación de datos que realizaría sería bestial.

Google comprado Fitbit
Crédito de la imagen | Jijithecat a través de Wikimedia.

Por un lado, recopilaría datos de los smartphones y todos los servicios asociados de Google que utilizamos a diario en cualquier dispositivo. Y por el otro, estaría recopilando información de salud. Calorías quemadas, frecuencia cardíaca, pasos, ubicaciones más reales. Y la información de salud es la más codiciada por las empresas que compran datos. Sobre todo para las aseguradoras médicas y de vida.

Además, esta compra haría que volviera el oligopolio, o duopolio. Ya que según algunos datos publicados, Apple ostenta el 46 por ciento de los smartwatches activos en el mundo y Fitbit el 10 por ciento. Este 10% habría que sumarle todos aquellos monta WearOS de otras compañías. Haría que Google y Apple tuvieran la gran mayoría del pastel repartido.

La Unión Europea también está al quite.

No sería la primera vez que la Comisión Europea está detrás de los pasos de Google. Ya nos demostraron que no les temblaría el pulso a la hora de multar. Y es que Google ostenta la mayor multa antimonopolio jamás registrada en la Unión Europea. Margrethe Vestager, la Comisaria Europea de Competencia también avisaba que “no sólo las búsquedas hacen que recopilen información, sino cosas mucho más inesperadas”.

Según Rick Osterloh, el Vicepresidente Senior de Dispositivos y Servicios de Google, comentó que los datos que recoja Fitbit, en manos de Alphabet, “no servirían para los anuncios de Google por lo que Google nunca venderá información personal a nadie”. Y está claro que esta afirmación por parte de Osterloh es bastante digna de estudio y del “fact check” de Ana Pastor.

¿Conoces nuestras redes sociales?

Y para no perderte nada puedes y estar siempre al día en el mundo de la tecnología, puedes suscribirte gratis a nuestro canal de Telegram. Además, lo bueno que tiene, que como publicamos de media 5 artículos al día nada más, ¡no damos mucho la brasa!

CRITÍCALO Y CUESTIÓNATELO