Cada vez son más las empresas que apuestan por la domotización de una manera u otra. Quien comenzó con las estrategias de marketing más fuertes para meter en nuestra casa un asistente virtual camuflado en un elemento tradicional fue Amazon con su gama de productos Echo y con Alexa integrada. Esto ha dado pie a que muchos fabricantes lancen sus propios altavoces inteligentes y sepan diferenciarlos, mejorarlos y competir con el resto.

Se ha de tener en cuenta que, como los sistemas operativos, los asistentes virtuales tienen sus diferencias. Sí, funcionan prácticamente igual pero pasa lo mismo con Windows, Mac o Linux; con la diferencia de que la estética del sistema operativo sí podemos verla. La estética de los asistentes no podemos verla. No sabemos cómo es Alexa, Google Assistant o Siri. Aunque realmente la voz que encarna Siri es la voz de una chica vasca y John Legend puede ser la voz de tu asistente si tú quieres pero esto ya son otras cuestiones.

Las rejillas de lo que podría ser unos altavoces inteligentes negros difuminados
Crédito de la imagen | Nao Triponez a través de Pexels.

Nos han ido acostumbrando a los asistentes sin darnos casi ni cuenta.

En 2.011, Apple nos sorprendió con la llegada de Siri. Ese “one more thing…” al que nos tenía acostumbrados Steve Jobs. Pocos meses después pero ya en 2.012, llegó el asistente de Google. Un asistente virtual que tenía las papeletas de ser el más utilizado dado que podía, y puede, instalarse en más dispositivos que el de Cupertino. Aún así, según el estudio realizado por Statista, es el de Apple el asistente más utilizado. Y es que Google Assistant no fue capaz de mantener una conversación hasta su actualización en 2.016; hasta entonces, sólo recibía órdenes y las acataba.

Eso sí, los de Google se han preocupado más de ampliar sus miras y sus horizontes. Google Assistant es capaz de hablar en 30 idiomas diferentes. Siri de Apple, por el contrario, sólo habla 8 idiomas. Unos puestos por los que se podría haber colado Cortana de Microsoft cuando entró en juego en 2.013. Pero que finalmente, la empresa de Bill Gates decidió dejarla en un segundo plano dado el poco uso que se le ha dado por parte de las personas usuarias.

Un Google Home Mini sobre un estante de madera con el fondo difuminado donde se intuye una planta en el estante de debajo
Crédito de la imagen | John Tekeridis a través de Pexels.

Tanto Apple como Google supieron cómo sacarle partido a sus asistentes virtuales a través de sus propios dispositivos. Pero no fue hasta el 2.015 cuando Jeff Bezos quiso presentar a Alexa. Su propia asistente virtual que además era la primera en incluirse en un elemento doméstico. Amazon le enseñó a los dos primeros que la gente ya estaba preparada para tener un elemento dedicado a la asistencia virtual en casa. Y es que ya lo conocían de tenerlo en sus móviles y era la hora de dar el siguiente paso.

Amazon empezó con sus altavoces inteligentes a repartir leña.

Como todo en la vida, tiene una razón de ser. Amazon eligió a Alexa ya que incluir la letra ‘x’ en el nombre hacía que fonéticamente fuese un poco más compleja de pronunciar. Esto ayudaba al sistema a reconocer mejor su nombre a la hora de invocarle. Y no vino sola, Alexa se integró dentro de los productos Echo que tan buena acogida han tenido.

En la actualidad, nos encontramos varios dispositivos de la gama Echo de Amazon. Y aquí te dejamos cuáles son las opciones más interesantes que desde Easy Smart Tech creemos. Ten en cuenta que el uso de dispositivos con asistentes virtuales integrados necesitan un tiempo de adaptación por parte del usuario hasta que se acostumbre a su normal funcionamiento.

Por un lado tenemos la opción más básica y económica de Echo. El Echo Dot es un pequeño y sencillo altavoz que integra el asistente virtual. Es perfecto para tener en lugares donde no se precise de la obtención de grandes tipos de información. Son geniales para dormitorios o baños. Y, sobre todo, para comenzar a experimentar en el mundo de los asistentes virtuales integrados en altavoces.

Por el otro lado tenemos dispositivos más grandes. Y es que lo bueno que tienen las gamas de altavoces inteligentes es que no son muy grandes. Por lo que todo está enfocado a unas características específicas. Como es el caso de este Amazon Echo de tercera generación. Un altavoz mucho más grande con mayor potencia.

Este tipo de dispositivos más grandes son geniales para implementar en el salón o, incluso, en locales comerciales; donde se quiere tener una calidad de sonido lo más alta posible pero con la interacción de un asistente virtual.

Amazon ha ido un paso más allá en la integración de Alexa.

No todo es incluir un asistente virtual en unos altavoces inteligentes. Al menos no para la gente de Amazon. Quienes decidieron lanzar dos dispositivos muy diferentes pero que facilita mucho la vida a la gente. Por un lado tenemos pantalla y por el otro tenemos directamente a Alexa.

De este modo tenemos el Amazon Echo Input. Un pequeño dispositivo circular que se conecta a cualquier altavoz con conexión Mini Jack 3,5 milímetros; dotándole, de forma automática, de Alexa.

De este modo conseguimos darle una segunda vida a ese equipo de audio que no queremos cambiar. Sobre todo porque las grandes compañías de audio de alta fidelidad aún les cuesta integrar asistentes virtuales en sus altavoces para convertirlos en inteligentes.

Pero es que además, también nos encontramos un altavoz inteligente con una pantalla táctil integrada. Es cierto que Amazon cuenta con dos dispositivos con esta característica pero con diferente diámetro de pantalla.

En esta ocasión hemos elegido el de 10 pulgadas. No porque sea más caro sino porque es mejor en todos los sentidos. Tiene una clara mejor calidad de sonido. Además, en el momento en el que se integra una pantalla, tenemos la necesidad de ver más información. Por lo que la de 5 pulgadas se acaba quedando pequeña. Y lo sé por propia experiencia.

Los altavoces inteligentes con pantalla integrada son uno de los dispositivos mejor pensados. Sobre todo porque se pueden añadir mejores altavoces y micrófonos, gracias al espacio existente en el diseño del dispositivo. Y en el caso de Amazon, al jugar con las skills, podemos ver la televisión, consultar las noticias, ver series y/o películas de su plataforma Prime Video…

Google ha apostado por sus altavoces inteligentes en merchandising.

Cuando Google lanzó su Google Home, el altavoz más grande, y su versión Mini; además de haberlos probado aquí en Easy Smart Tech, la compañía de Mountain View preparó un gran presupuesto para tener su hueco en las tiendas físicas. Tanto en publicidad en la entrada como un espacio preparado para que las personas pudiesen ver y probar sus altavoces y Google Assistant integrado.

Esto le hizo consolidarse de manera muy rápida. Además, tenía la ventaja competitiva del posicionamiento de su servicio. Y es que la gente ya conocía el asistente de Google. Es por eso que lanzó su propia gama de productos.

Imagen promocional del Google Home en una encimera de una cocina

Aunque han preferido centrarse más en la seguridad doméstica tras la compra de Nest. Tanto es así que la actualización del Google Home Mini se ha renombrado con el nombre Nest Mini de segunda generación. Sin haber existido, realmente, una primera generación del Nest Mini.

Aunque Google también aprovechó la posibilidad de integrar una pantalla táctil dentro de sus altavoces inteligentes. Lo hizo con el Nest Hub. Otra demostración más de cómo Alphabet aprovechará la marca Nest para aglutinar toda su domótica en una sola compañía.

El Nest Hub no es más que un Google Home Mini con pantalla. Algo que no hace que tenga mejoras con respecto al otro producto más que la posibilidad de visualizar la información y no solo tener que escucharla.

Los de Google también quisieron lanzar dos altavoces inteligentes con pantalla táctil integrada. Aunque lo ha ido haciendo por mercados. En España, de momento, sólo tenemos la pantalla de 5 pulgadas. Que tras probarla, nos resultó muy útil pero echamos de menos tener una diagonal mayor. Mientras que en su país de origen, cuenta con el Nest Hub Max. Unos altavoces inteligentes con una pantalla táctil integrada de 10 pulgadas. Y que sigue siendo el mismo altavoz que el Google Home pero con pantalla. Y yo, como estáis viendo, soy partidiario de tener un altavoz con pantalla.

Eso sí, en el caso de los altavoces inteligentes con pantalla de Google, éstos sí son capaces de utilizarse para la realización de videollamadas por Hangouts o Skype. Mientras que la de Amazon sólo funciona con su propia aplicación que no utiliza casi nadie.

Apple ha sido el que menos ha diversificado en lo que a altavoces inteligentes se refiere.

Como no, la gente de Cupertino tenía que dar la nota de una manera u otra. Esto también forma parte de otra estrategia de diferenciación que solemos ver en la compañía. Y es que los de Apple han lanzado solo un altavoz inteligente. Y la única diversidad entre la que podemos elegir es en el color. O en blanco o en gris espacial. Eso sí, Apple juega en su propia liga. Y es que el software integrado entre todos sus dispositivos juega un papel fundamental.

Lo cierto es que si no tienes otros dispositivos de Apple, es poco recomendable que te compres un Homepod. A no ser que tengas pensado ir adquiriendo más productos de la manzana. Si esta es tu opción, el Homepod es un gran aliado. Apple incluye a Siri en este altavoz inteligente. Eso sí, es una Siri ‘diferente’ a la que conocemos en el iPhone. Y es por eso que no funciona de la misma manera ni igual de bien. No responde igual de natural pero sus funciones las realiza, que al final es lo que nos importa.

En esta ocasión no hay pantallas ni se les espera. Lo que sí se espera es que cada vez exista una mejor integración entre los dispositivos de Apple y el HomePod. De esta manera se conseguirá hacer la vida más fácil. Conociendo a la compañía, no es complicado que este dispositivo se renueve constantemente sin tener que adquirir uno nuevo.

Un salón minimalista con una mesa ovalada, un sofá y un mueble de televisor, todo en blanco en contraste con el HomePod de Apple en negro sobre el mueble del televisor

Un pequeño paso más en los asistentes virtuales y ayudarán mucho más de lo que creemos.

Una de las grandes demostraciones que nos muestran los altavoces inteligentes de que no son más que máquinas, es a la hora de utilizar sus asistentes. Pero pasa exactamente lo mismo en el resto de dispositivos que lo integran. Los asistentes virtuales no son capaces de seguir el contexto y la fluidez de una conversación natural. Tal y como realizamos la función de comunicación los animales.

Solo funciona que entienda que lo anterior y lo de ahora va de seguido a la hora de querer escribir, por ejemplo, un mensaje y nos pregunte a quién se lo queremos enviar, lo que le queremos decir y si finalmente queremos enviarlo. Pero realmente son acciones bastante robotizadas.

No podemos decirle “mándale un WhatsApp a María diciéndole que estoy yendo de camino y que en media hora estoy donde hemos quedado”. Tenemos que decirle “mándale un WhatsApp a María”. Nos responderá con “¿qué quieres decirle a María?”. Le diremos el mensaje. Nos preguntará la confirmación del envío y acabará enviándolo o cancelándolo dependiendo de lo que le digamos.

Y no solo nos ayudaría a nosotros a realizar las funciones más fácilmente. También ayudaría a sentirse menos solas a las personas que se encuentran en soledad. Más de dos millones de personas mayores de 65 años viven solas en España. De las cuales, 850.000 tienen más de ochenta. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística. Y, por desgracia, esto lleva a la muerte en soledad.

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