No hay duda que la tecnología trae consigo muchos beneficios, pero arrastra también problemas morales y éticos difíciles de resolver. Ahora el reconocimiento facial está en la disyuntiva de ser una herramienta para la seguridad o un riesgo a la privacidad.

Seguridad vs. privacidad

El mundo cambió totalmente desde los atentados del 11 de Septiembre de 2001. En ese momento entendimos que para proteger nuestra seguridad tendríamos que sacrificar nuestra libertad y privacidad. No se trata de trámites interminables en aeropuertos; sino que las agencias de seguridad accedan a nuestra información personal sin nuestro consentimiento. Recordemos el caso del iPhone del terrorista de la maratón de Boston; en que Apple tuvo que intervenir para proteger la privacidad.

Este ejemplo demuestra que no es fácil marcar el límite de lo que es más justo o prioritario; pero también nos enseña que no estamos preparados para los retos de las nuevas tecnologías. El cine nos ha mostrado casos como «Eagle Eye» (La conspiración del pánico») película de 2008; donde la conspiración y la paranoia nos presentan un mundo controlado y vigilado por inteligencia artificial; que nos rastrea permanentemente por cámaras de vigilancia. Pues en la situación actual esto ha dejado de ser ciencia-ficción y se está aplicando en escenarios más mundanos.

El medio Business Insider nos relata el caso del establecimiento educativo
Enric Borràs de Badalona que utiliza reconocimiento facial para controlar la asistencia a clases. Ahora la Autoridad Catalana de Protección de Datos va a tomar cartas en el asunto y conducirá una investigación. Esto ante la situación de aparente violación de privacidad.

¿Cuál es el problema?

Por un lado el uso de esta tecnología se da con el consentimiento de los padres de los alumnos. Buen punto. Pero por otro lado el reconocimiento facial se encuentra dentro de la categoría de información biométrica de alta sensibilidad. Esto quiere decir que se ha catalogado como más precisa que un retrato y susceptible de ser robada y usada con fines criminales.

reconocimiento facial de los bancos

La misma situación enfrentó una escuela sueca recientemente multada por ello con casi 19.000 euros. La autoridad sueca de protección de datos considera que este uso viola el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR en inglés); pese a que el colegio contaba con el consentimiento expreso de los padres. En sus conclusiones expresa que el reconocimiento facial es un método demasiado invasivo que vulnera la intimidad de los estudiantes. Agregaron que pueden aplicarse métodos más sencillos para determinar quien faltó a clase.

¿Y en otras aplicaciones?

El reconocimiento facial se aplica desde hace algún tiempo en china para controlar a minorías musulmanas mediante cámaras de vigilancia. Allí este es un de tantos casos de limitaciones a la libertad de los ciudadanos, que no se verían con buenos ojos en Occidente.

El gran problema con esta tecnología está en que no requiere el consentimiento. Tampoco permite evitar el reconocimiento de forma selectiva. No estamos en una Central Nuclear o las puertas del Pentágono donde el visitante es consciente que se está tomando medidas biométricas para su identificación; y que el acceso está restringido por tratarse de instalaciones de máxima seguridad.

Sentando Jurisprudencia

Siendo este un terreno virgen, cualquier decisión que se tome sentará un precedente sobre el uso de información biométrica. Estamos aún lejos de ponernos de acuerdo.

El caso de Francia es distinto. Se está legislando para establecer un sistema de identificación por reconocimiento facial para uso en trámites administrativos

Reconocimiento facial Policía metropolitana de Londres
Ejemplo del AFR de la Policía de Chicago.

El gobierno de Emmanuel Macron está impulsando el programa ALICEM (Autenticación en Línea Certificada en Móviles); y espera tenerlo en marcha antes de Navidad. Por ahora, sólo será posible usar la app oficial en dispositivos móviles Android compatibles con pagos contactless. Por su parte, el regulador nacional de la privacidad de datos (CNIL), alega que Alicem viola las normas europeas que regulan el consentimiento en la cesión de datos.

Cómo comentábamos anteriormente, la normativa sobre protección de datos de las informaciones biométricas define esta información como sensible, por lo tanto la recopilación y tratamiento de estos datos debe estar prohibida. La polémica está servida.

¿Aplicaciones comerciales?

Los aeropuertos de París empezarán un plan piloto junto a Air France
y otra aerolínea para utilizar el reconocimiento facial como sistema de identificación en el aeropuerto de Orly; será posible depositar el equipaje y embarcar con el único requisito de mostrar la cara. Aunque las ventajas en tiempo y papeleo son evidentes, existe el riesgo latente con esta información.

reconocimiento facial caras impresas en 3D
Esquema de puntos de reconocimiento facial.

El regulador nacional de la privacidad de datos (CNIL) promueve que esta aplicación tenga considerables restricciones:

  • Que no capte la mirada de personas en segundo plano.
  • No se debe conservar la información obtenida.
  • Consentimiento previo.
  • Repetición del procedimiento cada vez que pasa por el aeropuerto.

Adicionalmente, este proyecto no cruzaría información con la base de datos de inmigración o aduana. Por tanto hablaríamos de un sistema de identificación para abordaje, pero no para seguridad aeroportuaria. El Reconocimiento facial no se usaría para seguridad pero invadiría la privacidad.

Conclusiones

Tal vez nos suene como un tema de gobiernos y legisladores, pero recordemos que el dispositivo que más usamos (el smartphone) usa identificación por huella dactilar, detección de rostro o incluso por voz (Ok, Google). El problema no es que estos métodos no sean seguros, es que el usuario puede hacer mal uso de ellos.

No estamos lejos de lo visto en «Minority Report» con Tom Cruise, que nos mostraba cómo las fuerzas del orden identificaban a la gente mediante el iris; pero también los comercios segmentaban la publicidad con esta medida biométrica. En la Era de la Información, nuestros datos personales están cada día más expuestos; tal vez no sea buena idea que nos identifiquen sin nuestro consentimiento.

Reconocimiento facial Policía metropolitana de Londres

Otro punto crítico es que esta tecnología no es del todo fiable (hasta el 95%), ya que en el caso de Amazon detecta como delincuentes a congresistas de EEUU; incluso los técnicos han reconocido problemas en identificación de personas de raza negra. Por tal motivo se requiere supervisión permanente por el ojo humano. Incluso en San Francisco se ha prohibido su uso por parte de la seguridad policial. Otro tanto ocurre en Londres con un sistema de reconocimiento que deja mucho que desear.

Así que todavía faltan capítulos en esta historia en que el Reconocimiento facial pendula entre seguridad y privacidad.

CRITÍCALO Y CUESTIÓNATELO