La conducción autónoma cada día va cogiendo más y más fuerza. Sobre todo porque estadísticamente el fallo de la máquina es mucho menor que los fallos humanos. La máquina no se cansa ni se distrae. Lo único que tenemos en común es que tanto la máquina como el/la humano/a podemos tomar decisiones equivocadas.

Por estas razones lo que ahora se pretende es poder estudiar bien el comportamiento humano. ¿Para qué? Pues para entender sus posibles intentos de actuación. Ni la Inteligencia Artificial más avanzada puede tener intuición, algo que los humanos sí tenemos. Antes de seguir, os dejamos con un vídeo de Humanizating Autonomy.

La reprogramación de los humanos para ayudar a la conducción autónoma.

Esto puede sonar un poco a película o serie futurista con Tom Cruise de protagonista o con Steven Spielberg de director pero no. Uno de los grandes inconvenientes de la conducción autónoma es tener que ser programado para las personas peatones irresponsables. Gente que cruza por donde no debe o cuando no debe por obligación del Código de Circulación. Porque sí, los y las peatones también deben cumplirlo.

En caso de que pasase algo y alguien tuviera que responder por la Inteligencia Artificial ya hay empresas que comienzan a asegurar este tipo de cuestiones.

Conducción autónoma
Imagen | Tesla

Por ello desde la start up londinense Humanizing Autonomy lo que llevan realizando desde hace mucho tiempo son campañas de sensibilización. Además, si todo el mundo cruzase por los lugares que debieran y las administraciones pudieran iluminar más los pasos de cebra; todo sería mucho más eficiente y eficaz.

A las personas nos gusta el riesgo.

La sensación de adrenalina nos aumenta la segregación de endorfinas. Esa que llamamos coloquialmente como ‘hormona de la felicidad’. Pero como dicen desde Oxbotica, otra empresa de conducción autónoma, ‘nuestros sistemas tienen una percepción súper humana pero la gente cree que las leyes de Newton no se les aplica’.

Conducción autónoma
Imagen | Recursos de prensa Oxbotica

En Waymo también están escarmentados con los trolls. Waymo pertenece a Alphabet, por lo que podríamos considerarle hermana de Google. Y se dedican a la conducción autónoma. Ya han comprobado cientos de veces como la gente intenta jugar al ‘mareito’ con sus coches para ver qué pasa.

Algunos optan por llamar la atención.

Otra de la multitud de empresas de conducción autónoma es Drive.AI. Su nombre no deja mucho a la imaginación: conducción por inteligencia artificial. Y desde esta empresa han llevado al límite los avisos a las personas peatones para evitar al máximo los disgustos. Desde pintar sus vehículos de un naranja llamativo hasta poner paneles LED.

Conducción autónoma
Imagen | Recursos de prensa Drive.AI

La idea de los paneles es bastante inteligente y sencilla. Ya que así podremos saber las intenciones del vehículo ya que quizás no tenga conductor(a) o no esté tomando las decisiones en ese momento. Por ello, en el panel se dan avisos como ‘estoy esperando a que usted cruce’.

Uber por su lado ha realizado patentes para señalizaciones luminosas destellantes o incluso con hologramas. Google va hacia el mismo camino y desde Oxbotica prefieren sintetizar con mensajería como la de Drive.AI y avisos acústicos. Apple de momento lo que quiere es ayudar al conductor tradicional.

Lo único que queda es alguien que pueda hacer que los y las peatones se puedan comunicar con estos vehículos. Y que la Inteligencia Artificial pueda tener intuición. Está claro que los accidentes seguirán existiendo pero en muchísima menor medida.

¿Conoces nuestras redes sociales?

¿Aún no nos sigues? Puedes hacerlo a través del Instagram de Miguel. También en mi Instagram tendrás noticias diarias. De igual modo, en mi Twitter verás opiniones de actualidad. Al igual que en el pájaro oficial de Easy Smart Tech.

Fuente | Bloomberg

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here