Durante un año y medio me he dispuesto a probar las diferentes ofertas y posibilidades de operadoras móviles existentes en España. Lo cierto es que siempre he ido con cierto reparo y sabía que era complicado encontrar la mejor operadora para confiar mis tarifas de voz y de datos. Y ya os digo que no la he encontrado pero sí he sacado bastante en claro de todo esto.

Una de las condiciones que imponía era la de tener cobertura en mi domicilio. Esto puede parecer lógico pero en muchas ocasiones no tiene porqué. Yo trabajo desde casa y cuando el WiFi falla, hay que tirar de datos móviles. Además, hablo mucho por teléfono. Por lo que necesitaba datos suficientes y llamadas ilimitadas.

La búsqueda de mi mejor operadora.

Comencé a interesarme en primer lugar por las compañías low cost. Aunque no me fiaba mucho de ellas, empecé a mirar por aquellas que tenían más renombre y que en muchas ocasiones habrían patrocinado artículos o vídeos de compañeros del sector. Quizás creí que eso me podría dar algo más de confianza.

Mejor operadora

Pero al comenzar a entrar y ver tarifas y compararlas con las tradicionales, me di cuenta que era absurdo. Ahorrarme 5€ al mes por un servicio que sabía que era peor, no me compensaba. Y esto lo sabía porque en toda mi vida me he rodeado de móviles y he probado tanto Movistar, como Vodafone y Orange. Por lo que sabía perfectamente como funcionaban.

Hasta que empecé a adentrarme en esas operadoras que son más low cost y menos conocidas. De hecho, se conocen por ser típicas compañías que centran su nicho en las personas extranjeras; ya que tienen tarifas muy competitivas para la realización de llamadas a países no miembros de la Unión Europea. Hablamos de LycaMobile y Lebara.

Elegí Lyca como mi mejor operadora pero hice un Figo.

Durante unos 9 meses, aproximadamente, estuve con LycaMobile ya que me ofrecía lo que pedía. Tenía cobertura Movistar en mi domicilio, datos suficientes y llamadas ilimitadas. Pero lo mejor de todo es que no había contrato de por medio. Era una tarjeta prepago a la que yo le recargaba un bono mensual. De esta manera, podía poner el bono cuando yo quisiera.

Esto me hizo encontrar otra condición a imponer. No quería incluir mi teléfono móvil en ningún contrato. Me es mucho más cómodo poner el bono cuando yo quiera. Así, pago cuando me apetece y cuando me apetece desconectar, no recargo el bono y punto. Así hasta que subieron 2 o 3€ la tarifa.

Este fue el momento de decir de probar otra compañía. Lebara tenía una tarifa con más gigas pero con menos minutos de llamadas. Eso sí, al mismo precio. Por lo que sacrifiqué las llamadas por tener más internet. Comencé las clases y ya apenas tenía tiempo de hablar por teléfono. Tenía que coordinar la página web, escribir y por la tarde clases. Poco tiempo tenía (y tengo, ahora que ya estamos en septiembre).

Acabé incorporando mi línea al contrato de mi casa.

Un día vi un anuncio de mi compañía ofreciendo un mejor servicio al mismo precio que pagaba yo por un servicio inferior. Por lo que me decidí a llamar para ver qué oferta me podían hacer después de llevar casi dos años con ellos. Me lo mejoraron pero tenía que incluir mi teléfono móvil al servicio. Al final acabé aceptando y me di cuenta de algo.

La calidad se acaba teniendo que pagar. La compañía que utilizo utiliza también otra cobertura para los móviles que no es la suya pero funciona mucho mejor. Su tecnología no es como las otras y pese a ser más barata que las tradicionales; no afecta casi a la calidad del servicio que recibo.

Pero antes de irme a Málaga unos días de vacaciones, quise ponerme en contacto con la gente de Vodafone para probar su 5G. Por cuestiones de logística ajenas a Vodafone (ninguna compañía pudo dejarme un móvil 5G a tiempo para probarlo), incluí la tarjeta de Vodafone en mi uso diario. Quería saber cómo funcionaba y si por un lado u otro, se notaba la diferencia.

Jod*** si se nota la diferencia. La velocidad de internet era mucho mayor que la que yo tengo con mi compañía. Además, la cobertura no se fue en ningún momento y la probé dentro del Google Pixel 3a XL que analicé aquí. Cosa que sí pasa con mi compañía habitual, la cobertura suele fallar unos minutos para después volver. Y no es por culpa del teléfono porque cada 2-3 semanas tengo un teléfono nuevo que estoy analizando y pasa con todos. De hecho, tengo que reajustar la APN cada vez que cambio de móvil porque la que se preajusta no funciona. Algo que con Vodafone no sucedió ni tuve que ajustar ningún parámetro.

La mejor compañía no existe (porque, ojalá, debería ser gratis) pero casi.

Es cierto que ser la mejor es muy complicado, teniendo en cuenta que Movistar fue pública y tiene el acceso mayoritario a las redes. Pese a que Vodafone es una compañía extranjera, es cierto que han mejorado mucho sus servicios. Yo fui cliente suyo hace más de 10 años (fijaos hace cuanto llevo yo usando móviles…), y la verdad es que la experiencia se nota.

Mejor operadora

Me alegra ver cómo van mejorando la calidad para que la clientela esté contenta. Además, también se nota que el precio que se paga es directamente proporcional a la calidad del servicio que se presta. Sí, es cierto que tienen millones de reclamaciones, pero es algo normal que sucede con una empresa que gestiona decenas de millones de contratos de usuarios.

Solo hay que ver el último concurso público ganado por la compañía británica. Se han hecho con un lote por valor de 10.354.755,43€ para dar servicio a un total de 38.500 líneas de funcionariado público de la Administración Central española. Además de contar con el servicio del Ministerio de Defensa, la Generalitat de Catalunya, los gobiernos vascos y madrileños, el Tribunal Constitucional, etc…

¿Conoces nuestras redes sociales?

Y para no perderte nada puedes y estar siempre al día en el mundo de la tecnología, puedes suscribirte gratis a nuestro canal de Telegram. Además, lo bueno que tiene, que como publicamos de media 5 artículos al día nada más, ¡no damos mucho la brasa!

*Este artículo no ha sido patrocinado por ninguna de las empresas mencionadas.

CRITÍCALO Y CUESTIÓNATELO